Comunicado de Colapsología Colombia en apoyo a la Minga del Suroccidente 2020

Actualizado: oct 19



En el marco de la Minga colombiana por la defensa de la vida y paz, el territorio y la democracia, el colectivo Colapsología Colombia reconoce la necesidad y urgencia planetaria de despertar conciencias y corazones alrededor de la crisis civilizatoria y el desastre ecológico en curso. En ese sentido, acompañamos a los Pueblos Indígenas, Organizaciones Sociales, Campesinos, Afros, y Estudiantes que conforman la Minga 2020 en el caminar de la resistencia.

Creemos firmemente que es necesario darle un vuelco urgente y radical (desde las raíces) a la trayectoria global de autodestrucción y de violencia contra los ecosistemas que nos mantienen y que tienen el derecho de existir (per se). Rechazamos firmemente la violencia endémica y sistémica que se ha desatado contra los territorios a lo largo y ancho del país, donde las comunidades defienden un modo de vida que no busca acabar con todo lo que allí florece, sino que busca una armonía colectiva con la tierra y sus otros habitantes, dejando a un lado el paradigma parasítico y depredador que ha llegado a representar nuestra sociedad acompañado de la falsa promesa del crecimiento desenfrenado que viene a costa de las generaciones futuras.

Desde el colectivo Colapsología Colombia apoyamos la movilización social y la resistencia que se da en Minga desde el suroccidente colombiano; es inaceptable que estén siendo asesinadas en sus territorios aquellas personas que luchan por un futuro para todas y todos los colombianos (ver: Informe de Global Witness revela que Colombia lidera cifras de asesinatos contra personas defensoras en 2019) y la pervivencia de la Madre Tierra; es inaceptable que se sigan continuando —con conocimiento de causa— desde el Estado/gobierno y con total impunidad y violencia, políticas extractivistas y de ecocidio: expansión —a pesar de una supuesta política de mitigación— de la deforestación; fomento de monocultivos y de megaproyectos mineros como el de La Quebradona, en Jericó; o la promoción de puertos, como la ampliación del puerto de Cartagena y de Santa Marta o el próximo a inaugurar en el Golfo de Urabá. Al mismo tiempo dichas políticas atenten contra la autonomía/autodeterminación y sostenibilidad económica regional.

Teniendo en cuenta la evidencia científica clara y abrumadora que se ha acumulado en las ultimas cuatro décadas (ver por ejemplo la reciente infografía del IPCC sobre los posibles futuros catastróficos que nos esperan si seguimos por la trayectoria actual; o el desastre que implica la destrucción actual del Amazonas), que dan cuenta del estado de destrucción planetaria y de la urgencia de disminuir el impacto de la civilización industrial, creemos que los movimientos sociales y la Minga son un ejemplo a seguir para enfrentar dicha dinámica obsoleta y autodestructiva. Las alternativas al crecimiento pasan por prácticas ancestrales y modernas de cooperación, ayuda mutua, autogobierno y autogestión, cuidado y restauración de los territorios, re-conexión y re-conocimiento del ser humano como parte y no como centro del universo y de la vida, e in fine, de resistencia.

Invitamos a todas y todos quienes crean que el modelo actual de sociedad necesita una transformación profunda, a que acompañen, respalden y caminen con la Minga en resistencia. Las políticas económicas y de gobierno que llevan al canibalismo propio de la sociedad y su entorno deben ser descartadas a favor de aquellas que pretenden promover el equilibrio, la sostenibilidad y preservación de estructuras ancestrales. Las y los mingueros necesitan hoy de todo el apoyo para llevar su mensaje de vida, paz, democracia y territorio a lo más alto.